domingo, 21 de septiembre de 2014

Un principio adaptado a la capacidad del débil y del más débil de todos los santos

El Señor nos ha dado un cuerpo de carne y huesos, que contiene nuestro espíritu, entonces la herramienta de nuestro espíritu es este cuerpo físico, el Señor espera que protejamos y cuidemos el cuerpo que hemos obtenido como algo muy valioso:

"Porque, ¿en qué se beneficia el hombre a quien se le confiere un don, si no lo recibe? He aquí, ni se regocija con lo que le es dado, ni se regocija en aquel que le dio la dádiva."

                                                                                                                                [ DyC 88:33 ]

¿Como proteger el cuerpo en esta vida?

Hay sustancias que son altamente dañinas para el cuerpo, para la salud y para el bienestar espiritual, que entorpecen nuestra mente y nos restan la oportunidad de tener más sabiduría, puesto que nuestra capacidad de entendimiento se ve disminuida. Se debe tratar de proteger el cuerpo de las cosas que no son beneficiosas para la salud.

¿Que cosas son inapropiadas según lo que el Señor ha indicado?

En el libro de los proverbios se nos enseña respecto de las "bebidas fuertes", que son las bebidas con alcohol:

"El vino es escarnecedor, la bebida fuerte, alborotadora; y cualquiera que por su causa yerre no es sabio."

                                                                                                                                [ Proverbios 20:1 ]

También se advierte en cuanto a evitar la compañía de los bebedores, ociosos y glotones:

"No estés con los bebedores de vino ni con los comilones de carne; porque el bebedor y el comilón se empobrecerán, y el mucho dormir los hará vestir de harapos."

                                                                                                                          [ Proverbios 23:20-21 ]

Acá donde vivo es bastante común ver a hombres que de tanto beber se quedan dormidos en las bancas de la vía pública, con sus ropas sucias y durmiendo, pienso que no deben sentirse muy felices de vivir así, tal vez al comenzar a beber se sentían dichosos, pero me imagino que les viene el malestar al despertar, supongo que sin recordar mucho sobre lo que les sucedió durante su sueño de borrachera.

Isaías enseñó así sobre las bebidas alcohólicas:

"¡Ay de los que se levantan de mañana para ir tras las bebidas fuertes y así siguen hasta la noche, hasta que el vino los enciende!

Y en sus banquetes hay arpas y vihuelas, tamboriles y flautas, y vino; y no consideran la obra de Jehová ni miran la obra de sus manos."


                                                                                                                            [ Isaías 5:11-12 ]

Entonces ya sabemos que desde tiempos antiguos el Señor ha indicado que las bebidas alcohólicas no son apropiadas para el hombre y en la actualidad se nos ha indicado:

"Que si entre vosotros hay quien beba vino o bebidas fuertes, he aquí no es bueno ni propio a los ojos de vuestro Padre, sino cuando os reunís para ofrecerle vuestros sacramentos."

                                                                                                                                 [ DyC 89:5 ]

En los tiempos de Jesucristo cuando el cenó con sus apóstoles, cuando el les dio los símbolos de su cuerpo y de su sangre que derramó, lo cual actualmente llamamos "La Santa Cena" el les dio pan y vino, también en los primeros tiempos de la iglesia en esta dispensación se administraba de pan y vino a los miembros de la iglesia, pero por revelación este no debía ser comprado de mano de los enemigos de la iglesia:

"Escucha la voz de Jesucristo, tu Señor, tu Dios y tu Redentor, cuya palabra es viva y poderosa.

Porque he aquí, te digo que no importa lo que comáis o bebáis al tomar el sacramento, si es que lo hacéis con la mira puesta únicamente en mi gloria, recordando ante el Padre mi cuerpo que fue sacrificado por vosotros, y mi sangre que se derramó para la remisión de vuestros pecados.


Por tanto, os doy el mandamiento de no comprar vino, ni bebidas alcohólicas a vuestros enemigos;


de modo que, no beberéis de ninguno, a menos que sea recién hecho por vosotros; sí, en este reino de mi Padre que se edificará sobre la tierra."


                                                                                                                                    [ DyC 27:1-4 ]

Parte de esta revelación José Smith la recibió de un mensajero celestial que encontró al salir a conseguir vino para los sacramentos, es debido a esta revelación que hoy en día se utiliza agua en lugar de vino para que los miembros puedan participar de la Santa Cena en las reuniones dominicales de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Otras sustancias que son dañinas para el cuerpo son el té, el café, las drogas y el tabaco, también debemos evitar comer carne en exceso.

En muchos interesantes programas de televisión se enseña el daño físico que estas sustancias pueden producir en el cuerpo, es interesante que generalmente estas enseñanzas se respaldan de lo que los médicos recientemente han descubierto, cosas que no se sabían en el tiempo en que el Señor dio esta revelación a la iglesia, demostrando que Dios ya sabía de antemano el porque nos estaba pidiendo que protegiéramos el cuerpo de dichas sustancias.

Otra cosa llamativa respecto de las sustancias tales como las drogas es el efecto nocivo sobre la seguridad de una nación, ciudad o pueblo:

"He aquí, de cierto, así os dice el Señor: Por motivo de las maldades y designios que existen y que existirán en el corazón de los hombres conspiradores en los últimos días, os he amonestado y os prevengo, dándoos esta palabra de sabiduría por revelación:"

                                                                                                                                    [ DyC 89:4 ]

El Señor nos advierte además de que existirían maldades y hombres conspiradores que de algún modo nos pondrían en riesgo, si no hubiésemos sido prevenidos mediante esta revelación: basta con ver un documental sobre los carteles de drogas, los traficantes y el gran número de negocios asociados a las sustancias que dañan el cuerpo para ponerse al día y ver con nuestros propios ojos cuan cierta es esta advertencia que el Señor hizo de antemano sobre la existencia de hombres malvados que estarían asociados a la generación y tráfico de estas cosas inapropiadas para las personas.

El Señor pagará a cada hombre según sus obras.

Sobre el tabaco: recuerdo haber leído un libro de la iglesia que se llama "Una Obra Maravillosa y un Prodigio" en el que en uno de los capítulos enseña que estadísticamente se ha calculado que un cigarro de tabaco en promedio le resta unos diez minutos de vida a una persona, lo que para un fumador habitual le significará morir 10 años antes de lo que hubiera podido vivir si nunca hubiese fumado, entonces si realmente valoramos la vida con gratitud hacia aquel Dios que nos la dio y que espera que la vivamos con salud física y espiritual, entonces no debiésemos entregar ni un minuto de la vida en manos de la muerte.

En la iglesia se nos enseña que del té y el café se debe evitar la cafeína, de modo que cuando un miembro de la iglesia quiere una alternativa al té y al café, se nos indica que si podemos consumir productos derivados del trigo, en Chile existe en el mercado: el café "Coronado" y "Ecco" o "las aguas de hierba" que vienen envasadas igual que el té y son sanas y bastante agradables, que según tengo entendido por lo general tienen muy buenas propiedades para la salud del cuerpo.

Recuerdo que una hermana de la iglesia contó que para ella era muy difícil dejar de beber té, era entre los mandamientos que aprendía en la iglesia, el más difícil para ella, entonces dijo que soñó que estaba en la fila del día del juicio, pero que iba con la tetera del té en su mano y no lograba soltarla, entonces entendió que debía abandonar su amor por el té y de verdad la entiendo porque antes cuando era pequeño y mi familia no asistía a la iglesia me transforme en un niño encantado por el té, una bebida bastante deleitable, pero cuando tuve doce años y empecé a aprender con claridad de mente sobre las cosas del evangelio y a asistir a la iglesia, entonces aprendí que era extremadamente necesario que observará los mandamientos relacionados con la "Palabra de Sabiduría", es decir, entendí que el té y el café, dos de mis favoritos, no debían estar ya más en mi mesa y aunque mi madre se molestó en un principio al grado de disgustarse en gran manera conmigo, al final aceptó mi cambio, creo que en verdad fue muy significativo para mí la influencia poderosa que tiene el evangelio y las escrituras para lograr convertir los deseos de una persona, influyendo de tal manera que un hombre o mujer tiene mucha más fuerza para dejar las cosas que no son buenas o que no tienen valor para su alma, ese fue el efecto que descubrir la verdad del evangelio tuvo en mi mente, un cambio radical, una transformación de ser un simple niño a convertirme en un hombre que anhela lo bueno para su alma, sí, aún no logro la perfección y me falta mucho, pero esa es la meta que el Señor nos pone, tratar de ser perfectos como nuestro Padre que está en el cielo y creo que el dejar de consumir sustancias dañinas para el cuerpo nos pone en una condición tal que nos sentimos preparados para dar una mayor cabida al Espíritu de Dios, puesto que el no puede morar en templos impuros:

"¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?"

                                                                                                                           [ 1 Corintios 3:16 ]

¿Que sustancias son buenas para nuestro cuerpo?

Hay una gran variedad de cosas que si son buenas y saludables para el cuerpo: las frutas, las verduras, el pescado, la carne (si no la consumimos en exceso), los granos, en particular el trigo, las hierbas saludables.

Si bien ya he mencionado que Isaías advirtió que no era bueno ser un glotón comedor de carne, sin embargo, debe quedar claro que la carne es sana si se usa con moderación:

"Y quien manda abstenerse de la carne, para que el hombre no la coma, no es ordenado por Dios;

porque he aquí, las bestias del campo, las aves del cielo y lo que viene de la tierra se han ordenado para el uso del hombre como alimento y vestido, y para que tenga en abundancia...


¡Y ay de aquel que vierte sangre, o desperdicia carne, no teniendo necesidad!"


                                                                                                                           [ DyC 49:18-19, 21 ]

Bendiciones por la obediencia

"Y todos los santos que se acuerden de guardar y hacer estas cosas, rindiendo obediencia a los mandamientos, recibirán salud en el ombligo y médula en los huesos;

y hallarán sabiduría y grandes tesoros de conocimiento, sí, tesoros escondidos;


y correrán sin fatigarse, y andarán sin desmayar.


Y yo, el Señor, les prometo que el ángel destructor pasará de ellos, como de los hijos de Israel, y no los matará. Amén."


                                                                                                                         [ DyC 89:18-21 ]

Un ejemplo concreto del efecto positivo que produce el abstenerse de sustancias indebidas se relata en el libro de Daniel, cuando Daniel, Ananías, Misael y Azarías se abstuvieron del la comida y vino del rey de Babilonia, Nabucodonosor, ellos pidieron a cambio agua y legumbres:

Daniel rechaza la comida y vino del rey de Babilonia

"Y el rey habló con ellos, y no fueron hallados entre todos ellos otros como Daniel, Ananías, Misael y Azarías; y así entraron al servicio del rey.

Y sobre todo asunto de sabiduría y de entendimiento que el rey los consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo su reino."


                                                                                                                            [ Daniel 1:19-20 ]

En resumen

Debemos evitar lo que es dañino para el cuerpo, el Señor no nos ha indicado más que una pauta general de las sustancias principales que pueden dañarnos, así que queda en nosotros la responsabilidad de ser sabios y escoger con prudencia lo que nos permitimos comer, sabiendo de antemano que Dios espera buenas elecciones.

No menos importante es tener en cuenta que los extremos: comer mucho o comer muy poco tampoco son apropiados para una vida sana.

Al seguir las pautas que el Señor nos ha dado respecto de la salud de nuestro cuerpo, le daremos un alivio a nuestro propio ser interior y estaremos caminando más fácilmente rumbo a una felicidad eterna.

sábado, 16 de agosto de 2014

De los que el mundo no era digno

Desde épocas pasadas e incluso hasta la actualidad, los que han escogido seguir su propio cómodo camino de maldad, han enfrentado injustamente a aquellos que desean seguir a Dios y sus mandamientos:

"Otros experimentaron vituperios y azotes, y además de esto, prisiones y cárceles;

fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados y maltratados;

de los que el mundo no era digno, anduvieron errantes por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra."

                                                                                                                   [Hebreos 11:36-38]

En el Libro de Mormón está el relato del malvado rey Noé. Este rey Noé se deleitaba en una vida desenfrenada, además había impuesto a su pueblo un tributo del 20% de todo lo que poseían, el estableció con esas ganancias injustas a sus malvados sacerdotes, que se "envanecían con el orgullo de sus corazones" [Mosíah 11:5], además construyó elegantes y espaciosos edificios, llenos de cosas finas y un elegante palacio y trono, además edifico una torre muy alta, desde la cual se podía ver toda la tierra alrededor.

El corazón del malvado rey Noé estaba en sus riquezas y pasaba el tiempo con sus esposas y concubinas y se había entregado a ser un bebedor de vino, junto con su pueblo, mientras que sus sacerdotes pasaban el tiempo con rameras.

Tales eran las circunstancias en las que Abinadí, un profeta nefita, fue mandado por el Señor a advertir al pueblo, que debían arrepentirse, el predijo las aflicciones y cautiverio que les sobrevendrían, al oír sus profecías el pueblo se enojó, a tal extremo que quisieron matarlo.

Dos años después Abinadí volvió disfrazado y otra vez les profetizó sobre la cautividad, destrucción y aflicciones que les sobrevendrían porque no se habían arrepentido, adicionalmente les profetizó la muerte del inicuo rey Noé, diciéndoles que su vida se estimaría "igual que un vestido en un horno ardiente" [Mosíah 12:3].

Abinadí fue encarcelado y juzgado por los malvados sacerdotes del rey Noé, pero el respondió a todas las cosas que le preguntaban de manera intrépida de modo que los malvados sacerdotes se llenaron de asombro.

Abinadí ante el rey Noé y sus sacerdotes

Abinadí les enseño los 10 mandamientos y el propósito de la ley de Moisés, les enseñó que eran símbolos de cosas futuras, de la expiación y redención que realizó el Mesías, les dijo que eso era lo que habían enseñado Moisés y todos los profetas.

No obstante todas las cosas que Abinadí les enseñó sobre Cristo, que sería oprimido y afligido, si Abinadí aún les advirtió que si lo mataban sus palabras serían un testimonio contra ellos en el día del juicio, si aún su propia vida sería un testimonio contra el rey Noé y sus sacerdotes, pero aún así "se lo llevaron y lo ataron; y torturaron su carne con brasas, sí, hasta la muerte." [Mosíah 17:13]

Pero uno de los sacerdotes llamado Alma trató de interceder por Abinadí, porque creyó en sus palabras y se arrepintió de sus pecados, de modo que fue echado de entre ellos, pero pudo establecer la iglesia en los días de este inicuo rey, así la labor de Abinadí de ningún modo fue en vano.

Hoy en día los discípulos del Señor Jesucristo deben estar dispuestos a sacrificar su comodidad, al tratar de obedecer los mandamientos de Dios, muchas veces se encontraran en un solitario camino por el cual los que aman tener una vida desenfrenada en este mundo no están dispuestos a ir, quizá por eso las escrituras se refieren a esa senda como un sendero estrecho y angosto y al camino por el cual van los que no siguen a Dios como un sendero ancho y espacioso.

Siempre se nos enseña que como miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, quizá a veces debamos soportar la burla del resto del mundo, tal vez golpes de los que se enojan a causa de nuestra religión, quizás persecución, quizá algunas situaciones en las que el hacer lo correcto nos deje mal parados frente a un mundo que muchas veces justifica a los que no hacen el bien y despoja de sus derechos a los que son humildes seguidores de Cristo, tal como sucedió con Abinadí.

domingo, 3 de agosto de 2014

Sobre donde van los hombres después que mueren y el padecimiento de los malvados

¿Donde van los hombres después que mueren?

Al morir, nuestro espíritu abandona el cuerpo, entonces viene un período en el cual esperaremos el día de nuestra resurrección por el poder de Cristo, cuando otra vez el cuerpo sea juntado con el espíritu, luego de esto no volveremos a sufrir la muerte física.

Alma enseñó que sucede con el hombre durante su muerte y resurrección, diciendo que hay dos destinos posibles, el paraíso y las tinieblas de afuera (o cárcel espiritual):

"Debe haber, pues, un intervalo entre el tiempo de la muerte y el de la resurrección."

                                                                                                                                    [Alma 40:6]

"Ahora bien, respecto al estado del alma entre la muerte y la resurrección, he aquí, un ángel me ha hecho saber que los espíritus de todos los hombres, en cuanto se separan de este cuerpo mortal, sí, los espíritus de todos los hombres , sean buenos o malos, son llevados de regreso a ese Dios que les dio la vida.

Y sucederá que los espíritus de los que son justos serán recibidos en un estado de felicidad que se llama paraíso: un estado de descanso, un estado de paz, donde descansarán de todas sus aflicciones, y de todo cuidado y pena.

Y entonces acontecerá que los espíritus de los malvados, sí, los que son malos -pues he aquí, no tienen parte ni porción del Espíritu del Señor, porque escogieron las malas obras en lugar de las buenas; por lo que el espíritu del diablo entró en ellos y se posesionó de su casa- éstos serán echados a las tinieblas de afuera; habrá llantos y lamentos y el crujir de dientes, y esto a causa de su propia iniquidad, pues fueron llevados cautivos por la voluntad del diablo.

Así que éste es el estado de las almas de los malvados; sí, en tinieblas y en un estado de terrible y espantosa espera de la ardiente indignación de la ira de Dios sobre ellos; y así permanecen en este estado, como los justos en el paraíso, hasta el tiempo de su resurrección."

                                                                                                                              [Alma 40:11-14]

¿Creen en el infierno?

Si, creemos en el infierno.

Debe tenerse mucho cuidado, no debemos pensar que el infierno no existe, pues el diablo anda tratando de hacer creer a la gente que es así, incluso haciéndoles creer que el mismo no existe:

"Y he aquí, a otros los lisonjea y les cuenta que no hay infierno; y les dice: Yo no soy el diablo, porque no lo hay; y así les susurra al oído, hasta que los prende con sus terribles cadenas, de las cuales no hay rescate."

                                                                                                                               [2 Nefi 28:22]

Como ya mencioné una posibilidad según las escrituras es de quedar en la "cárcel espiritual" de modo temporal entre la muerte y resurrección, La segunda posibilidad es luego de la resurrección: Hay un infierno permanente para los que no sean redimidos por Dios, allá irán Satanás, sus ángeles y aquellos que hayan negado a Jesucristo.

Viendo a los justos congregados en el paraíso el presidente Joseph F. Smith registró lo siguiente:

"y los santos se regocijaron en su redención, y doblaron la rodilla, y reconocieron al Hijo de Dios como su Redentor y Libertador de la muerte y de las cadenas del infierno.

Sus semblantes brillaban, y el resplandor de la presencia del Señor descansó sobre ellos, y cantaron alabanzas a su santo nombre."

                                                                                                                                [DyC 138:23-24]

Los que hayan muerto y se arrepientan durante su permanencia en el mundo de los espíritus tienen esperanza:

"Los muertos que se arrepientan serán redimidos, mediante su obediencia a las ordenanzas de la casa de Dios,

y después que hayan padecido el castigo por sus transgresiones, y sean lavados y purificados, recibirán una recompensa según sus obras, porque son herederos de salvación."

                                                                                                                                [DyC 138:58-59]

¿Como es el infierno?

En las escrituras se describe el infierno de varias formas, por ejemplo:

"un lago de fuego y azufre, que es tormento sin fin" [2 Nefi 2:23]
"un fuego eterno" [2 Nefi 9:16]
"las heces de una amarga copa" [Alma 40:26]
"lago de fuego que arde con azufre" [Apocalipsis 19:20]

En una importante visión manifestada a José Smith y Sidney Rigdon el Señor les mostró una visión del padecimiento de los impíos:

"Y vimos una visión de los sufrimientos de aquellos a quienes hizo la guerra y venció, porque la voz del Señor vino a nosotros con estas palabras:

Así dice el Señor concerniente a todos los que conocen mi poder, y han llegado a participar de él, y se dejaron vencer a causa del poder del diablo, y niegan la verdad y se rebelan contra mi poder.

 Estos son los hijos de perdición, de quienes digo que mejor hubiera sido para ellos no haber nacido;

 porque son vasos de ira, condenados a padecer la ira de Dios con el diablo y sus ángeles en la eternidad;

 concerniente a los cuales he dicho que no hay perdón en este mundo ni en el venidero,

 habiendo negado al Santo Espíritu después de haberlo recibido, y habiendo negado al Unigénito del Padre, crucificándolo para sí mismos y exponiéndolo a vituperio.

 Éstos son los que irán al lago de fuego y azufre, con el diablo y sus ángeles,

 y los únicos sobre quienes tendrá poder alguno la segunda muerte;

 sí, en verdad, los únicos que no serán redimidos en el debido tiempo del Señor, después de padecer su ira.

 Porque todos los demás saldrán en la resurrección de los muertos, mediante el triunfo y la gloria del Cordero, que fue inmolado, que estaba en el seno del Padre desde antes que los mundos fuesen hechos.

 Y éste es el evangelio, las buenas nuevas, que la voz de los cielos nos testificó:

 Que vino al mundo, sí, Jesús, para ser crucificado por el mundo y para llevar los pecados del mundo, y para santificarlo y limpiarlo de toda iniquidad;

 para que por medio de él fuesen salvos todos aquellos a quienes el Padre había puesto en su poder y había hecho mediante él;

 y él glorifica al Padre y salva todas las obras de sus manos, menos a esos hijos de perdición que niegan al Hijo después que el Padre lo ha revelado.

 Por tanto, a todos salva él menos a ellos; éstos irán al castigo perpetuo, que es castigo sin fin, castigo eterno, para reinar con el diablo y sus ángeles por la eternidad, donde su gusano no muere y el fuego no se apaga, lo cual es su tormento;

 y ni el fin de ello, ni el lugar, ni su tormento, ningún hombre lo sabe;

 ni tampoco fue, ni es, ni será revelado al hombre, salvo a quienes se hacen participantes de ello;

 sin embargo, yo, el Señor, lo manifiesto en visión a muchos, pero en seguida lo cierro otra vez;

 por consiguiente, no comprenden el fin, la anchura, la altura, la profundidad ni la miseria de ello, ni tampoco hombre alguno, sino los que son ordenados a esta condenación.

 Y oímos la voz decir: Escribid la visión, porque he aquí, éste es el fin de la visión de los padecimientos de los impíos."

                                                                                                          [DyC 76:30-49]

Eso es todo... ¡hasta la próxima!

¿Fue Adán un hombre pecador?

    Adán fue el primer hombre creado sobre la tierra, su transgresión fue necesaria para dar inicio al progreso de la raza humana sobre la tierra, de ese modo tenemos la oportunidad de venir a ser probados sobre este mundo, Adán es el patriarca de toda la raza humana.

   Adán y Eva merecen todo nuestro respeto, sin duda no son ciertas las acusaciones que el mundo hace respecto a que Adán y Eva cometieron pecados sexuales, tal no fue el caso, porque la transgresión consistió en quebrantar un mandamiento respecto de lo que podían o no comer, nunca quebrantaron mandamientos relacionados con las leyes de no cometer pecados sexuales y quién acuse a nuestro padre Adán de tal cosa debería empezar a retractarse y humildemente arrepentirse.

   Adán vivió 930 años, los cuales vivió en rectitud y obediencia a Dios, así que Adán pasó a ser uno de los grandes y poderosos hombres justos que han vivido en la tierra y Daniel lo vio en visión y hablo de él llamándolo el Anciano de Días:

   "Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos; y el Anciano de Días se sentó, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono, llama de fuego; sus ruedas, fuego ardiente.

  Un río de fuego procedía y salía delante de él; millares de millares le servían, y millones de millones estaban delante de él; el tribunal se sentó y los libros se abrieron"

                                                                                                                                    [Daniel 7:9-10]

También vio Daniel como Jesucristo recibirá del Anciano de Días su dominio, gloria y reino.

"Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí en las nubes del cielo venía uno como el Hijo del Hombre, que vino hasta el Anciano de Días, y le hicieron acercarse delante de él.

Y le fue dado dominio, y gloria y reino; y todos los pueblos, naciones y lenguas le servían; su dominio es un dominio eterno que no terminará, y su reino no será destruido."

                                                                                                                                  [Daniel 7:13-14]

    Realmente me parece asombrosa la visión, al mismo Daniel se le turbó el espíritu al ver todas estas cosas.

   Téngase muy en cuenta la diferencia que existe entre un pecado y una transgresión: un pecado es cuando una persona quebranta intencionalmente los mandamientos que Dios ha dado, por otra parte una transgresión es cuando se quebranta una ley menor para cumplir una ley mayor.

Por ejemplo Jesucristo enseñó:

"El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo."

                                                                                                                                        [Marcos 2:27]

Con esas palabras justificó a sus discípulos que eran acusados por los fariseos de arrancar espigas, es decir, para recoger granos, en el día de reposo. Los fariseos se preocupaban mucho de aparentar un estricto cumplimiento a la ley de Dios, pero Jesús les declaró firmemente que la vida era más importante que el día de reposo, lo cual comparativamente pasaba a ser una ley menor, así que sus discípulos estaban justificados de su transgresión.

En otra ocasión sucedió lo siguiente:

"Entonces Jesús les dijo: Os pregunto una cosa: ¿Es lícito en los días de reposo hacer bien o hacer mal? ¿Salvar la vida o quitarla?"

                                                                                                                                            [Lucas 6:9]

Luego de decir eso sano la mano seca de un hombre, y los escribas y fariseos se llenaron de ira con Jesús.

Otro ejemplo de transgresión es la guerra:

En general Dios no aprueba la Guerra, porque sabemos que uno de sus mandamientos dado a los hijos de Israel dice claramente:

"No matarás"   [Éxodo 20:13]

Vemos sin embargo que luego les dijo:

"Destruirás a todos los pueblos que te da Jehová tu Dios; tu ojo no les tendrá piedad..."
                                                                                             
                                                                                                                           [Deuteronomio 7:16]

"...por la maldad de estas naciones Jehová tu Dios las hecha de delante de ti, y para confirmar la palabra que Jehová juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob"

                                                                                                                             [Deuteronomio 9:5]

Vemos que Dios permitió que los Hijos de Israel destruyeran a los pueblos contra los cuales tuvieron guerra debido a la maldad de dichos pueblos.

Como miembros de la iglesia en la actualidad creemos y proclamamos la paz, pero también creemos que debemos obedecer las leyes de nuestros respectivos países respecto de las guerras:

"Creemos en estar sujetos a los reyes, presidentes, gobernantes y magistrados; en obedecer, honrar y sostener la ley."

                                                                                                                                  [AdeF 12]

Así es que los hombres miembros de la iglesia que son llamados a ser soldados en sus respectivas naciones, van con sus mentes firmes en cuanto a su religión, sabiendo que Dios los amparará mientras cumplen con su país.

domingo, 27 de julio de 2014

Las cosas que mi alma no quería

La adversidad es parte de esta vida: las pruebas, las penas, los dolores, todas las cosas que nos dejan sabor a angustia son parte del desarrollo espiritual que podemos lograr en este mundo.

"¿Por qué se da vida al hombre cuyo camino está escondido, y a quien Dios ha cercado?

Pues antes que mi pan viene mi suspiro, y mis gemidos corren como agua."

                                                                                                                              [Job 3:23-24]

Hay muchas personas que tratan de sobrellevar enormes dificultades y grandes cargas en el alma, pesadas mochilas que les hacen difícil el poder transitar en paz por el camino de la vida, a algunos les afligen los accidentes, las enfermedades, la pérdida de seres queridos, la falta de un lugar más agradable donde vivir, las riñas y contenciones entre personas a su alrededor, la pobreza, las deudas que no perdonan los minutos que corren, a otros algún desconsuelo por no poder lograr algún objetivo justo y muchas otras situaciones más, pues son tan diversas nuestras circunstancias y tan terribles de sobrellevar algunas cosas de esta vida, que en mayor o menor medida inevitablemente nos toca probar la amargura del dolor en el alma y además no podemos cerrar nuestros ojos y pensar que todo el mundo ríe cuando estamos contentos.

Ciertamente muchos desde lo profundo de su corazón, dicen como alguna vez dijo Job:

"Las cosas que mi alma no quería tocar son ahora mi repugnante comida.

¿Es mi fuerza la de las piedras? ¿O es mi carne de bronce?"

                                                                                                                                 [Job 5:7,12]



Podríamos preguntarnos sobre quién viene la adversidad: ¿Sobre los buenos o sobre los malos?

"Una cosa me resta por decir: Al perfecto y al malvado, él los consume."

                                                                                                                                  [Job 9:22]

Debemos tener compasión de los afligidos

Así vemos que para todos buenos y malos vienen las pruebas que Dios nos pone en la vida, pero sin duda el que quebranta las leyes de Dios debe pasar un dolor adicional en castigo por sus pecados, salvo que se arrepienta de corazón:

"De cierto, así dice el Señor a vosotros a quienes amo, y a los que amo también disciplino para que les sean perdonados sus pecados, porque con el castigo preparo un medio para librarlos de la tentación en todas las cosas,y yo os he amado."

                                                                                                                                  [DyC 95:1]

Ahora hay esperanza

A veces las personas se confunden y piensan que los buenos son tremendamente afligidos, mientras que los que no hacen lo bueno son librados y les va bien, al respecto el Señor declaró:

"Vuestras palabras contra mí han sido duras, dice Jehová. Y dijisteis: ¿Qué hemos hablado contra ti?

Habéis dicho: Por demás es servir a Dios. Y, ¿qué aprovecha que guardemos su ley y que andemos afligidos delante de Jehová de los ejércitos?

Decimos, pues, ahora: Bienaventurados los soberbios; sí, los que hacen lo malo son prosperados; sí, tientan a Dios y escapan.

Entonces los que temían a Jehová hablaron, cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito un libro de memorias delante de él para los que temen a Jehová y para los que piensan en su nombre.

Y serán especial tesoro para mí, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo integre mis joyas; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve.

Entonces os volveréis y discerniréis la diferencia que hay entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve."

                                                                                                                          [Malaquías 3:13-18]

Vemos que los justos habían llevado "un libro de memorias", se sabe que este registro especial lo inicio nuestro padre Adán, este libro era escrito por inspiración, ese libro lo escribieron Adán y sus hijos, también se refiere a cualquier otro registro similar que hayan llevado los profetas y miembros de la iglesia en la tierra. Respecto a estos registros el profeta José Smith declaró:

"Además, quiero que recordéis que Juan el Revelador estaba considerando precisamente este tema referente a los muertos, cuando declaró, como está escrito en el Apocalipsis, capítulo 20, versículo 12: Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.

Veréis por este pasaje que los libros fueron abiertos, y que se abrió otro libro, que es el libro de la vida; pero los muertos fueron juzgados por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras; por consiguiente, los libros mencionados deben ser los que contenían el relato de sus obras, y se refieren a los registros que se llevan en la tierra. Y el libro que era el de la vida es el registro que se lleva en los cielos; así que el principio concuerda expresamente con la doctrina que se os manda en la revelación contenida en la carta que os escribí antes de salir de casa: que todo lo que registrareis quede registrado en los cielos."

                                                                                                                            [DyC 128:6-7]

Así pues cuando llegue el tiempo en que todos los muertos sean juzgados por sus obras escritas en los registros de la tierra y el cielo, cuando Dios verifique si cumplimos con sus mandamientos y si aceptamos sus ordenanzas y convenios, entonces en ese tiempo el "integrara sus joyas" y obtendrá su "especial tesoro", entonces se cumplirán las palabras que el ha dicho: "los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve".

Jesucristo nos dio el ejemplo, ayudando a los pobres y afligidos

Me imagino ese día, cuando los hombres justos sean exaltados y su pureza se haga notoria, sus rostros y la gloria que reciban darán cuenta de su vida, y su rectitud será un reflejo de la bondad y justicia del Rey y Juez de toda la tierra, aquellos hombres puros serán los que siguieron a Cristo, el Señor, los que aceptaron su evangelio y decidieron vivir conforme a las normas de Dios, los que recibieron su verdad cuando los siervos ordenados por Dios se acercaron a sus puertas para entregarles la verdad que Dios nos da, mediante su evangelio de Salvación.

Es nuestro privilegio poder recibir su mensaje, es ahora el tiempo en que debemos ser puros de corazón, es ahora el tiempo en que debemos ponernos al día con Nuestro Padre Celestial, humillarnos ante el, pedirle que nos guíe, que nos oriente, que nos haga receptivos para aceptar su verdad en toda su pureza, que nos haga sabios para discernir lo que no viene de su mano y lo que si, que por decisión propia nos volvamos obedientes para que podamos cumplir todas las cosas que necesitamos en cuanto a ordenanzas: El bautismo, que se nos confiera el don del Espíritu Santo o bautismo de fuego, en el caso de los hombres que también podamos recibir el poder del Sacerdocio, que podamos formar una familia, a la cual debemos proteger, cuidar y alentar, que nuestra familia pueda ser una familia eterna y que finalmente podamos presentarnos habiendo cumplido con cuantos desafíos Dios nos coloque en el camino, para que tengamos una confianza como la de Job:

"He aquí, aunque él me matare, en él confiaré; pero defenderé delante de él mis caminos.

Y él también será mi salvación, porque no entrará en su presencia el impío."

                                                                                                                                [Job 13:15-16]

Jesucristo sufrió un inmenso dolor al expiar nuestros pecados y un ángel del cielo apareció para fortalecerle

Dios esta siempre atento, no nos abandona, nos cuida y protege, pero también nos prueba día a día, sus pruebas son valiosas para nuestra alma, el siempre hace las cosas con sabiduría y sabe cuanto tiempo dura nuestra vida:

"Ciertamente sus días están determinados, y el número de sus meses te es conocido; tu le pusiste límites, de los cuales no pasará."

                                                                                                                                  [Job 14:5]

Él siempre está de tu lado

Aunque las pruebas de la vida sean duras debemos alentarnos y resistir hasta que terminen todas nuestras lágrimas y dolor:

"Hijo mío, paz a tu alma; tu adversidad y tus aflicciones no serán más que por un breve momento; y entonces, si lo sobrellevas bien, Dios te exaltará; triunfarás sobre todos tus enemigos."

                                                                                                                                   [DyC 121:7-8]

domingo, 20 de julio de 2014

Amargo por dulce y dulce por amargo

Día a día, de una u otra forma, se nos trata de convencer de que las cosas buenas no están tan mal y hay muchas cosas que a veces no clasificamos del lado correcto cuando tenemos que decidir entre la línea que divide lo bueno y lo malo.

Isaías declaro de forma tajante:

"¡Ay de los que a lo malo llaman bueno, y a lo bueno, malo; que hacen de la luz tinieblas y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!"

                                                                                                                                  [Isaías 5:20]


No importa cuantos cientos de miles de personas halla en este mismo momento en el mundo, Dios tiene la capacidad de considerar nuestra vida de forma individual:

¡Qué angustia del Padre cuando Sus hijos no lo escogen ni a Él ni al Evangelio de Dios que Él envió!

                                                                                                                          [Jeffrey R. Holland]


Sin duda Dios que nos ama mucho espera que seamos inteligentes y aprendamos a discernir correctamente, entre las cosas que son de su agrado y las que no lo son, el espera sin lugar a dudas que escojamos las cosas que nos proporcionen mayor felicidad y gozo en esta vida.

Dios nos ha recomendado desde siempre evitar todas las cosas que nos hacen daño o que nos ponen en riesgo, es por eso que nos pone en alerta invitándonos a vivir sin pecar y sin romper los mandamientos que nos ha dado, así mismo nos invita constantemente a leer las escrituras y revelaciones que el nos ha concedido, guiando e inspirando a las personas que las escribieron para que en estos días llegaran hasta nuestras manos, para poder aprender con todo detalle que es lo que está bien y que es lo que está mal.

"Este día doy mi testimonio personal de un Dios personal y viviente que conoce nuestro nombre, escucha y contesta oraciones y nos ama eternamente como hijos de Su espíritu. Testifico que entre las grandes y complejas tareas inherentes al universo, Él desea nuestra felicidad y seguridad individuales por encima de todo otro asunto divino."

                                                                                                                         [Jeffrey R. Holland]

Dios conoce todo sobre nosotros, nuestras flaquezas y debilidades, las cosas que pesan en nuestra conciencia cuando nos equivocamos, también nuestras virtudes y los talentos que hemos logrado, el sabe de nuestras preocupaciones, necesidades y dificultades cotidianas, el nos conoce tan bien de forma individual que es capaz de predecir el curso que seguirá la humanidad, a eso se le llama la "presciencia de Dios":


"Así dice el Señor vuestro Dios, Jesucristo, el Gran YO SOY, el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el mismo que contempló la vasta expansión de la eternidad y todas las huestes seráficas del cielo antes que el mundo fuese hecho;
el mismo que conoce todas las cosas, porque todas están presentes ante mis ojos."

                                                                                                                             [DyC 38:1-2]

Es decir, Dios contempla todas las cosas, no hay nada de nuestra vida que el no sepa, Jesús lo enseñó con estas palabras:

"¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin saberlo vuestro Padre.
 Pues aun vuestros cabellos están todos contados.
 Así que no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos."
                                                                                                      [Mateo 10:29-31]

¡Realmente Nuestro Padre Celestial ama a cada uno de nosotros! O sea imagínate que ni siquiera yo mismo sé cuantos cabellos tengo en mi cabeza, aunque se puede estimar considerando la densidad de cabellos por cm^2 y midiendo la superficie de la cabeza que si contiene cabello, al multiplicar esas dos cantidades se obtiene una buena estimación, pero no deja de ser solo una aproximación a un dato que el si sabe con toda exactitud, porque Dios nos ha creado y más allá de todo Jesucristo quiso demostrarnos que Dios sabe todas nuestras características personales. El gozo que el Padre siente al ser nuestro Dios quizá queda bien reflejado en las siguientes palabras de un escritor:

"Si alguien ama a una flor de la cual no existe más que un ejemplar en los millones y millones de estrellas, con esto tiene bastante para ser feliz si la contempla"
                                                                                                     [Antoine De Saint-Exupéry]

"Si alguien ama a una flor"
A propósito Isaías se refirió a las personas que se ocultan del Señor haciendo cosas malas en secreto cuando dijo:

¡Ay de los que se esconden de Jehová, encubriendo en las profundidades sus designios, y sus obras están en las tinieblas, y dicen: ¿Quién nos ve, y quién nos conoce?!
                                                                                                       [Isaías 29:15]

El profeta Isaías
Debido a nuestras debilidades personales y a la influencia de otras personas quizá algunas veces lleguemos a sentirnos impulsados a tomar decisiones equivocadas, como lo dijo un poeta:

"¡Qué difícil es cuando todo baja no bajar también"    
                                                                          [Antonio Machado]

Pero tengamos confianza, Dios nos ama, el nos tiene paciencia, el sabe que podemos llegar a ser excelentes si así nos lo proponemos en nuestro corazón, debemos empujar con todas nuestras fuerzas a nuestras propia alma a desear el bien y dejar de hacer lo que es malo, un querido Obispo de la Iglesia siempre mencionaba estos versículos, los cuales me parecen excelentes:

"Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si hay algo digno de alabanza, en esto pensad.
Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros."
                                                                                                                   [Filipenses 4:8-9]

Sé que Dios nos ama, yo le amo también. 

sábado, 5 de julio de 2014

Dios concede al mundo videntes y profetas

Desde el principio del mundo Dios ha enviado videntes y profetas:

"como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio"

                                                                                                                                  [Lucas 1:70]

Es debido al amor y paciencia de Dios que el ha enviado una y otra vez profetas con mensajes a sus hijos, para advertirles de sus pecados, para comunicarles eventos futuros, para enseñarles el evangelio de salvación o bien para bendecirlos y guiarlos a la verdad a fin de que reciban las ordenanzas salvadoras en esta vida.

Sabemos que en la antigüedad hubo profetas como Moisés, Isaías, Jeremías, Ezequiel y muchos otros, pero que sucede en nuestros propios días: ¿Hay profetas de Dios como antes había entre la gente?

"Porque no hará nada Jehová el Señor sin que revele su secreto a sus siervos los profetas.

Si ruge el león, ¿quién no temerá? Si habla Jehová el Señor, ¿quién no profetizará?"


                                                                                                                                        [Amós 3:7-8]


Amós nos hace notar que el Señor siempre dirá su secreto a los profetas, esa es la manera en que el Señor siempre ha realizado sus obras entre los hombres. Es así que necesariamente deben haber profetas sobre la tierra en todo tiempo, para que de este modo Dios el Señor pueda llevar adelante su obra entre nosotros.

Al hablar Dios a los profetas, les manifiesta visiones, les entrega conocimiento, les manda dar su mensaje a la gente, les da poder para salvar al pueblo del peligro si la situación lo requiere e inspiración del Espíritu Santo para conducir el corazón de las personas a la rectitud y dar testimonio de Jesucristo.

Nefi enseñó que es el espíritu el que manifiesta la verdad a los profetas:

"Y yo, Nefi, les contesté: He aquí, la voz del Espíritu las manifestó al profeta; porque por el Espíritu son reveladas a los profetas todas las cosas que acontecerán a los hijos de los hombres según la carne."

                                                                                                                                           [1 Nefi 22:2]


En el primer libro de Samuel hay una pequeña nota que nos enseña que anteriormente a los profetas se les llamaba videntes:

"(Antiguamente en Israel cualquiera que iba a consultar a Dios decía así: Venid y vamos a ver al vidente; porque al que hoy se le llama profeta, antes se le llamaba vidente.)"

                                                                                                                                           [1 Samuel 9:9]


Ammón enseñó al rey Limhi sobre la gran importancia de los videntes:


"Y Ammón dijo que un vidente es también revelador y profeta; y que no hay mayor don que un hombre pueda tener, a menos que posea el poder de Dios, que nadie puede tener; sin embargo, el hombre puede recibir gran poder de Dios.
 Mas un vidente puede saber de cosas que han pasado y también de cosas futuras; y por este medio todas las cosas serán reveladas, o mejor dicho, las cosas secretas serán manifestadas, y las cosas ocultas saldrán a la luz; y lo que no es sabido, ellos lo darán a conocer; y también manifestarán cosas que de otra manera no se podrían saber.
 Así Dios ha dispuesto un medio para que el hombre, por la fe, pueda efectuar grandes milagros; por tanto, llega a ser un gran beneficio para sus semejantes."
                                                                                                                                     [Mosíah 8:16-18]

En la actualidad Thomas S. Monson, El Presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días,  es el profeta de Dios sobre la tierra aceptado por la iglesia. Sostenemos a los miembros de la primera presidencia y a los miembros del Quórum de los Doce Apóstoles como profetas, videntes y reveladores, para toda la iglesia.
El Presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Último Días, Thomas S. Monson
También una persona en particular puede recibir profecía o revelación relacionados con su propia vida:

"Y acontecerá que después de esto, derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones." 

                                                                                                                                         [Joel 2:28]

Así que podemos alegrarnos de que tenemos al alcance dicho privilegio y también se nos dice como lograr el espíritu de profecía:

"...¡Adora a Dios!, porque el testimonio de Jesús es el espíritu de profecía"
                                                                                                                            [Apocalipsis 19:10]

Todos los Presidentes de la Iglesia desde José Smith a Thomas S. Monson

El profeta José Smith hizo una descripción que me gusta mucho sobre las grandes revelaciones y visiones que los videntes y profetas han tenido en este mundo:

"Por consiguiente, otra vez os decimos, escudriñad las revelaciones de Dios, estudiad las profecías, y gozaos de que Dios concede al mundo videntes y profetas. Estos son los que vieron los misterios de la Divinidad; vieron el diluvio antes que llegase; vieron a ángeles ascender y descender por una escalera que llegaba de la tierra hasta los cielos; vieron la piedra cortada del monte, que llenó toda la tierra; vieron al hijo de Dios venir de las regiones de gloria y morar con los hombres sobre la tierra; vieron al libertador salir de Sión y limpiar la impiedad de Jacob; vieron la gloria del Señor cuando mostró la transfiguración de la tierra sobre el monte; vieron allanarse toda montaña y todo valle exaltarse cuando el Señor se vengaba de los inicuos; vieron la verdad brotar de la tierra y la justicia mirar desde los cielos en los últimos días, antes que el Señor viniese la segunda vez para juntar a sus escogidos; vieron el fin de la iniquidad sobre la tierra y el sábado de la creación, coronado de paz; vieron el fin de los mil años gloriosos, cuando Satanás va a quedar suelto por un corto tiempo; vieron el día del juicio, cuando todos los hombres recibirán según sus obras; y vieron desaparecer los cielos y la tierra a fin de que hubiera lugar para la ciudad de Dios, cuando los justos recibirán una herencia eterna. Así pues, compañeros en esta peregrinación sobre la tierra, es vuestro el privilegio de purificaros, alcanzar la misma gloria, y ver y conocer por vosotros mismos. Pedid, y se os dará; buscad y hallaréis; llamad, y os será abierto."
                                                            [José Smith , Evening and Morning Star de Agosto de 1832]

Siempre debemos estar dispuestos a seguir y aceptar a los profetas de Dios, puesto que Dios siempre los enviará para que le ayuden en su obra, ellos han sido escogidos y preparados desde antes de esta vida para cumplir sus respectivas misiones, yo sé que en verdad existe la revelación de Dios y esta puede venir de diversas formas: por las escrituras que se nos han dado, por visiones, por sueños, por profecías o por medio del Espíritu Santo y de todas las formas que Dios estime conveniente.